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Graciela Wencelblat
Argentina
En el contoneo del viento
perdió su sombra
compañera de posibles
y tantos imposibles.
La buscó en el vértice de la mañana
en la cintura del atardecer.
Caminó entre la aurora el ocaso
bajo la lluvia husmeó abismos.
La encontró en un claro del bosque:
encogida
entre jazmines ahogados.
Le tatuó su lengua y la curva de una flor.
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